La alimentación en la premenopausia puede ser tu mejor aliada o tu peor enemiga.
La premenopausia es un momento de transición: todavía tienes la regla, pero tu cuerpo empieza a mostrar cambios hormonales que se notan en tu energía, tu digestión y tu estado de ánimo.
Y aunque no podemos “parar” esta etapa, sí podemos acompañarla.
¿La clave? Lo que pones en tu plato.
Qué sumar a tu alimentación en la premenopausia
- Proteínas de calidad en cada comida: pescado, huevos, legumbres bien combinadas, tofu… ayudan a mantener la masa muscular y a mantenerte saciada
- Grasas saludables: aguacate, frutos secos, semillas y aceite de oliva. Son básicas para el sistema nervioso y el equilibrio hormonal.
- Verduras y frutas variadas: cuanto más color, más nutrientes y antioxidantes.
- Alimentos ricos en calcio y vitamina D: fundamentales para cuidar los huesos en esta etapa.
⚠️ Qué evitar o moderar
- Exceso de azúcar, sal y ultraprocesados, que aumentan la inflamación y los picos de energía.
- Exceso de café o alcohol, que alteran el sueño y favorecen los sofocos.
Un recordatorio importante
Comer bien en la premenopausia no significa hacer dietas estrictas ni renunciar a todo lo que disfrutas.
Se trata de adaptar tu alimentación a los cambios de tu cuerpo, para llegar a la menopausia con más recursos, más energía y menos síntomas.
No es cuestión de “sobrevivir” a esta etapa, sino de aprender a acompañarla. Y la alimentación es una de tus mayores aliadas.
Si estás en esta etapa y no sabes por dónde empezar, no tienes por qué hacerlo sola.
Soy Laura, nutricionista especializada en nutrición hormonal femenina, y acompaño a mujeres como tú a entender su cuerpo y cuidarse con una alimentación real y práctica.





